["Journal of Linguistic Anthropology, Volume 36, Issue 1, May 2026. ", "\nAbstract\nNurses working in emergency departments in the United States are increasingly managing obstetric emergencies, yet they receive no guidance from hospital administrators about how to adapt this care to the abortion bans that have recently become law in many states. Our interview‐based study explores reports of workplace communication about abortion among emergency nurses, which is constrained by an institutional language ideology prohibiting “political” talk. We trace how nurses respond to this prohibition through semiotic labor which nevertheless reinforces the boundary work that this language ideology maintains. Ultimately, this language ideology produces experiences of profound incommunicability for emergency nurses, isolating them from one another, negatively impacting their ability to care for their patients, and causing moral distress. In a time of rising authoritarianism and fascism, where talk about politics is both increasingly dangerous and vital to protect democracy, this study sheds light on the far‐reaching consequences of silencing political talk.\n\nResumen\nCada vez más, las y los enfermeras que trabajan en los departamentos de urgencias en los Estados Unidos atienden las emergencias obstétricas. Sin embargo, no reciben orientación de la administración hospitalaria sobre cómo adaptar esta atención a las leyes que prohíben el aborto que recientemente han entrado en vigencia en muchos estados. Nuestra investigación basada en entrevistas explora relatos sobre la comunicación acerca del aborto entre enfermeras de urgencias, una comunicación limitada por una ideología lingüística institucional que hablar de temas políticos. Analizamos cómo las enfermeras responden a esta prohibición lingüística mediante un trabajo semiótico que, sin embargo, refuerza la construcción de límites mantenida por la ideología lingüística. En última instancia, esta ideología lingüística genera experiencias de profunda incomunicabilidad para las enfermeras de urgencias, aislándolas entre sí, perjudicando su capacidad para atender a sus pacientes, y causándoles desasosiego moral. En una época de creciente autoritarismo y fascismo, donde hablar de política es a la vez más peligroso y más vital para proteger la democracia, esta investigación esclarece las profundas consecuencias de silenciar la comunicación política.\n"]